La juventud comprende desde los 18 hasta los 28 años, y es el momento donde se reafirma la independencia intelectual, física, económica, social, sexual y cultural a través de las sensaciones de seguridad, claridad de pensamiento y auto-control.
En esta etapa se consolida la identidad sexual, se fortalece la autoestima y, en algunas personas, se presenta el clímax del deseo sexual. Esta es una época para experimentar, conocer, buscar y profundizar en la propia expresión sexual. A pesar de que en muchos casos sigue presente la preocupación adolescente sobre “la destreza y la capacidad sexual”, cada persona durante su juventud tiene la posibilidad de desarrollarse con total libertad y de vivir de un modo pleno su orientación sexual: heterosexual, gay, lesbiana, bisexual, queer o asexual.