Por esta razón es importante contar con un entorno que ayude a mejorar las condiciones de salud física, mental y emocional a través de acciones como:
Ofrecer acompañamiento y procurar una atención médica constante.
Ofrecer un ambiente seguro (sin violencia, ni consumo de alcohol o drogas).
En lo posible, brindar apoyo económico y asistencia en la búsqueda de servicios sociales.
Brindar soporte emocional. Ofrecer información para evitar nuevos embarazos.
Apoyar la continuación de estudios académicos y evitar la deserción escolar.
Prevenir comportamientos que promuevan situaciones de violencia.